jueves, 10 de diciembre de 2015

Vale la pena

No me importaría estar ahí para ti, todos los días de mi vida.
No solo no me importaría, sino que me encantaría.
Me gustaría estar ahí cuando te den tu primer trabajo fijo. Me gustaría estar contigo cuando te den tu primer sueldo, cuando te toque salir de fiesta con tus amigos. Me gustaría estar apoyándote cuando llegues a casa tras un día de estrés, desde la ducha. Me encantaría que tú hicieses lo mismo por mi. Me gustaría darte un beso cuando te den las notas en clase. Me gustaría poder ayudarte a estudiar, poder ayudarte a hacer aquello que estés haciendo en esa etapa de tu vida.
Me gustaría despertarme un día y verte vestido para el trabajo, mirando como me despierto, igual que el primer día. Me encantaría ver como miras así al pequeño que nos ha dado la lata toda la noche, al culpable de que tengamos esas ojeras escandalosas, al pequeño culpable de que esta vez no haya sido por voluntad propia el hecho de no poder dormir.
Me encantaría ir a verte a donde quiera que estés. Me encantaría irme de "mochilera" contigo. Me encantaría acompañarte cuando las cosas dejen de ir bien. Me encantaría darte la mano cuando no sepas cómo subir. Me encantaría darte un abrazo cuando note en tu mirada que lo necesitas. Me encantaría poder estar ahí contigo cuando pases malos momentos, cuando no sepas que hacer, cuando no sepas en quien confiar. Me encantaría tener la oportunidad de vivir esos momentos contigo, de hundirme tan hondo en tus penas como tú me digas y subir de un solo salto viendo como te ríes al hacerte cosquillas en los pies. Me encantaría pasar esos momentos contigo, me encantaría porque entonces sabría que formo parte de tu vida, y que me quieres en ella en todo momento.
Me encantaría verte sonreír cada mañana. Y me encantaría ver como sonríes cada noche.
Que buen sabor de boca...el sentir tus labios todos los días. Cómo deseo poder vivir como quiero contigo.
A veces las cosas no salen como queremos. A veces la distancia hace que estas cosas sean mucho más complicadas. A veces pienso que no vale la pena. Pero luego pienso en ti y esa idea desaparece de mi cabeza. Claro que vale la pena, tú vales la pena, más que ninguno. 
Vale la pena pasar tiempo sin verte si luego cuando nos vemos me doy cuenta de que cada día te quiero más. Vale la pena las noches en vela preocupada si después me vas a llamar para preguntarme cómo estoy. Vale la pena las lágrimas derramadas si luego en tus ojos voy a ver un mar de amor y calma. Vale la pena dormirme pensando en ti, porque llegará un día en que por fin vuelva a dormir contigo. Vale la pena soñar contigo, porqué sé que esos sueños nunca serán tan buenos como la realidad que vivo contigo. Vale la pena, porque gracias a ti he descubierto tanto las peores como las mejores sensaciones al tenerte. Al tenerte y al creer perderte.
Vale la pena. Porque un día más es un día menos. Porque dónde tú vayas yo iré. Porque no pienso dejarte solo. Porque no mereces llorar. Porque no mereces sentirte mal por nada. Porque mereces a alguien que te trate como un rey. Mi rey.
Porque te quiero, y porque echarte de menos se hace más ameno teniéndote después.
Y porque el "tú y yo" suena mucho mejor desde que sé que ese "tú" es solo contigo".

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